Hay momentos en la vida en el que te planteas si lo que estás haciendo es realmente lo correcto.
Si una palabra dicha en broma ha podido afectar a alguien.
Vivimos con el miedo de no ser aceptados.
De estar solos.
Pero tenemos que ser conscientes de que cada acto tiene una repercusión.
Ya sea para bien o para mal.
Debemos aprender a vivir con nuestros miedos, y a pedir ayuda cuando sea necesario.
Si solo nos dedicamos a no pensar en nuestras acciones quizás acabemos peor de lo que empezamos.
Sed conscientes y consecuentes.
Dedicad un poco de tiempo a la gente que os rodea.
Y ayudad si lo gritan en silencio.
No os deis la vuelta y miréis hacia otro lado.
Comentarios
Publicar un comentario