Ahora sí puedo decir que has vuelto a tropezar.
La misma piedra. La misma necedad.
Y da igual cuantas veces te empeñes en cerrar los ojos para que el tiempo corra, más rápido. Para que tengas otra oportunidad. O simplemente, por el contrario, que todo se detenga.
El reloj va a seguir su curso. Y esta vez más lento. Hoy tuviste esa sensación de que algo malo ocurriría. Y ha ocurrido.
Y es que te has vuelto a tropezar... Con la misma piedra.
De nuevo el tiempo se ha puesto de tu parte.
Y ahora está lloviendo. Pero parará. Y tú, te vas a volver a estancar.
Mientras tanto: Sobrevive.

Comentarios
Publicar un comentario